¿Por qué nos sentimos
cansados?

Familia, trabajo,
estudio, casa, deporte.

El día puede ser muy largo, hasta el punto de que a veces parece casi imposible concentrarse en todas las cosas. Cuanto más aumentan los compromisos, más nos sentimos cansados, agotados, sin energía física y mental.

Esta condición tiene un nombre: fatigue (término inglés para la fatiga, el cansancio).

La fatigue es bastante común y puede manifestarse como consecuencia de un cansancio general de nuestro organismo debido, por ejemplo, a la falta de un adecuado descanso (incluso nocturno), después de períodos particularmente estresantes (exámenes), exigentes (trabajo, deporte) o desequilibrios del sistema inmunitario (convalecencia).
Estas situaciones pueden reducir la capacidad de nuestro organismo de combatir la fatiga, haciendo que nuestros días sean incluso más difíciles de afrontar, tanto desde un punto de vista físico como mental.

En particular, existen algunas situaciones en las que podemos ser más propensos a este tipo de condición: los niños en fase de crecimiento, los adultos que desarrollan actividades particularmente exigentes o, durante los cambios de estación, las personas ancianas.

En todos estos casos, es sin dudas importante recuperar un estilo de vida sano, con una dieta equilibrada, haciendo regularmente actividad física o favoreciendo el descanso nocturno. Pero podría no ser suficiente.

Para afrontar la fatigue y responder de manera apropiada, ¡debemos reactivar todo nuestro potencial!